sábado, 25 de agosto de 2012

Desde antes

No te conozco pero ya te siento, ya te extraño sin siquiera necesitarte. 
Mi cuerpo y mis ojos no te han explorado, 
la única referencia que tengo yo de ti es tu calor; 
mis labios, en cambio, han creado una hipótesis de tu boca y han hallado amor. 
Estoy cambiando el orden del tiempo: 
en lugar de hablar de ti como si fueras un recuerdo pasado (que no lo eres porque a la fecha no has sido), mejor te invento ahora como un presentimiento muy fuerte (de algo que va a pasar). 
Sin vaguedades puedo decirte que te pienso, que te espero, que te estoy queriendo desde antes. 
Y cuando leas esto serás más feliz.
Jamás me prostituiría, no lo he hecho. Es absurdo, es cierto. 
Que siempre que me sorprenden con una declaración, hasta indecorosa, me rehúso, 
¿en verdad lo hago?
Con una venda henchida de imaginación sobre la conciencia,
te sueño,
me aparto del mundo y me conservo 
con la esperanza de coexistir contigo. 

jueves, 23 de agosto de 2012

Ir, oscuridad, magnificencia, atónita
Ver, escuchar, dejar de ser, mezclar
Nada, todo, en un instante


domingo, 22 de julio de 2012

Llover


La lluvia es la forma en que el H2O muere,
y cuando lo hace su vapor se eleva;
el agua de la lluvia hace las veces de lubricante,
como si el centro de la tierra fuera el útero
y la superficie y el pasto y las rocas la vagina
¿Para qué llueve?
Acaso para que el polen deambulante penetre el fondo de la tierra
y llegue al germen de la vida;
la tierra y el agua copulan
como el sol y la luna,
ambos elementos amorosos.



Instante en que uno muere

Instante en que uno muere
temiendo el cambio,
recordando el pasado, hoy ajeno

So pena y aflicción de los quehaceres perdidos,
acude la frustración y la tristeza,
nostalgias y dolores

Pero, entonces, es natural el pinchazo de la moral:
¿está bien o mal?
aun peor, sentirse temeroso
de prolongar el desaire
a las postrimerías de los aprendizajes,
abocados a eso que se teme que escape

Duele, pensar duele
y duele más no pensar

Extraño bloqueo, parálisis extendida;
se ha dejado en libertad mucho,
lo que se hundió muy adentro;
y uno no se compadece siquiera de voltear a verlo

¡Ah, impotencia!
Al menos escribir hace sentir mejor

sábado, 26 de mayo de 2012

Que tal si...

Que tal si cuando morimos nos dividimos,
regresamos a ser las células originales
o más bien su esencia:

Se forman dos cúmulos de un polvo brilloso e imperceptible,
y cada uno se dispersa
y forma su propia vía,
avanzan magnetizados,
no tienen conciencia,
son como los ciegos que intuyen el final del camino,

Deambulan por un lapso finito pero inconmensurable
y ocurre que ambos en algún momento se necesitan:
sucede la dialéctica de la unidad,
semejante a la metafísica de la expresión de Eduardo Nicol

Reminiscencias I

Nosotros hacemos y existimos en cuatro partes: agua, aire, tierra y fuego
Fuego al principio y al final

Desde ese instante escondemos nuestro cuerpo del contacto con la naturaleza,
nos obligamos al vestido,
desexploramos los objetos,
los sentidos se inhiben,
no tocamos la tierra con los pies,
no tenemos los pies en la tierra,
no abrazamos,
no rozamos la madera asesinada,
no exaltamos ni estimulamos el placer de los órganos,
no respiramos el aire con el cuerpo,
no tragamos todos los microbios con la lengua,
no sentimos con toda nuestra potencia

¿Dónde irá a parar cada cosa?
Hasta que nos hagamos cachos y nos revolvamos en el polvo cósmico,
sólo ahí sabremos el fin terrenal de cada cosa

Ilusorio

Quiero que me duerma como con una guitarra,
que al tomar mis manos comience la música
relajada, y el sol de ese nuevo destello

Que caminemos y corramos, que lo verde nos mire
y rodee con su frescura,
y en la pasividad...

Voltear a ver sus ojos dulces y honestos,
que me miren fuerte y débil
y nos tomemos de la mano
como si ninguna fuerza nos derrotara,
el sol yaciendo a nuestro costado